Cooperativas en el mundo
El río neozelandés que consiguió derechos humanos gracias al cooperativismo maorí
Existe una máxima ancestral que las tribus iwi de la cuenca del río Whanganui, en Nueva Zelanda, han repetido durante generaciones: “Ko au te Awa, ko te Awa ko au” (Yo soy el río y el río soy yo). Para la mentalidad occidental, esta frase podría sonar como una bella metáfora poética. Sin embargo, para la comunidad indígena local, describe una realidad jurídica, espiritual y cotidiana: la salud de las personas y la del agua forman un mismo organismo indisociable.