Las alergias o intolerancias alimentarias infantiles no son sinónimo de una dieta desequilibrada



El director de la Fundación Espriu, Carlos Zarco, ha indicado que, pese a que las alergias o intolerancias alimentarias infantiles son cada día más frecuentes, estas no deben ser sinónimo de una dieta desequilibrada.

El doctor Zarco, con motivo del Día Mundial de la Alimentación, ha indicado que las reacciones adversas a alimentos suelen estar provocadas por productos de consumo común y, pese a que, algunas desaparecen con el tiempo, otras se agravan. Según datos de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) entre el 4 y el 8% de los niños españoles sufren algún tipo de alergia o intolerancia alimentaria.

Además, el director de la Fundación Espriu ha asegurado que,  una vez identificados los alimentos prohibidos, lo importante es lograr que la imposibilidad de comer ciertas cosas no provoque una dieta desequilibrada ni genere en el niño miedos que le impidan, por ejemplo, participar en las mismas actividades y celebraciones gastronómicas que sus compañeros.

En relación a esto, ha dicho que “es necesario ayudar a que los niños comprendan sus alergias o intolerancias, a la vez que es básico buscar alimentos sustitutivos con el fin de confeccionar una dieta que cubra los requerimientos nutricionales del menor afectado”.  De la misma manera, ha advertido que “hay que tener especial cuidado porque muchos alimentos alergénicos pueden aparecer en numerosos productos de forma enmascarada o con denominaciones desconocidas y pueden ser ingeridos causando reacciones graves como, por ejemplo, dificultad respiratoria, mareo asma, palpitaciones e, incluso, anafilaxia”.

Obesidad infantil

Aprovechando este Día de la Alimentación, Zarco ha recordado que uno de cada tres niños padece sobrepeso en España y ha insistido en que los dos pilares fundamentales para disfrutar de una vida saludable son el sueño y una correcta alimentación. Para fomentar esto último, el doctor ha dado algunos consejos como cocinar en familia, crear menús en casa haciendo participes a los más pequeños, enseñarles a comer despacio y en un ambiente agradable. Además, ha recomendado la necesidad de preparar a los pequeños almuerzo y merienda saludables para que alcancen las cinco comidas al día, incluyendo las raciones de fruta y verdura pertinentes.

 

Con respecto a la ingesta de dulces, Zarco ha indicado que un consumo moderado es recomendable siempre y cuando se compense con ejercicio físico. De la misma manera ha dicho que, si se come fuera de casa, hay que huir de los restaurantes de comida rápida. “Es mejor buscar un restaurante que ofrezca una alimentación sana y nutricional, que además ayude a los niños a socializarse y a enfrentarse a nuevos platos”, ha concluido el doctor