La Alianza Cooperativa Internacional concede al doctor José Carlos Guisado el premio a título póstumo ‘Pioneros de Rochdale’



El doctor José Carlos Guisado ha recibido a título póstumo el premio ‘Pioneros de Rochdale’, máximo galardón del movimiento cooperativo que concede la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), coincidiendo con la Conferencia Global de la ACI, que se ha celebrado en Kuala Lumpur. La finalidad del premio es reconocer a una persona o una organización que haya contribuido notablemente al movimiento cooperativo global.

La presidenta de la ACI, Monique Leroux, ha entregado el galardón a su esposa Rosa Garavito y a sus hijos, Álvaro y José Carlos. Durante la ceremonia Leroux recordó que el doctor Guisado “pertenecía a esa categoría de seres humanos que son una inspiración para todos los que trabajan junto a él”.

El doctor Guisado, patrono y director general de la Fundación Espriu, dedicó al movimiento cooperativo más de 34 años de su vida. Fue miembro del consejo rector de la cooperativa sanitaria Lavinia.

Además, tras la constitución de la Organización Internacional de Cooperativas de Salud (IHCO), asumió el liderazgo de la región europea en el año 2000. Un año después fue nombrado presidente de la organización internacional, cargo que ocupó hasta que el año pasado, cuando falleció mientras participaba en la Cumbre Internacional de Cooperativas en la ciudad de Québec.

En 2011 fue elegido vocal del consejo global de la Alianza Cooperativa Internacional como representante de las organizaciones sectoriales. A nivel nacional, formaba parte de la junta directiva de la Confederación Española de Empresas de Economía Social (CEPES). Fue fiel seguidor de los postulados del doctor Josep Espriu y trabajó sin descanso por defender los intereses y promover los principios del cooperativismo sanitario por todo el mundo.

La prioridad, los pacientes

Durante la gala, el director de la Fundación Espriu, Carlos Zarco, ha dicho que “tuve la suerte de conocer al doctor Guisado hace 20 años, cuando me eligió para ayudarle a administrar un hospital como subdirector. Desde entonces, se convirtió en mi jefe y en el mejor maestro que he tenido, honrándome después con su fiel amistad”.

Además, el doctor Zarco ha reconocido su tesón diciendo que “siempre estuvo trabajando y pensando en cómo mejorar las cooperativas de salud, priorizando a los pacientes y buscando nuevas formas de trabajar para los proveedores de atención médica”. “Si José Carlos pudiera vernos seguro que sonreiría complacido y agradecido, y pensaría que es un hermoso broche final a una vida dedicada al cooperativismo”, ha concluido Zarco.